















“Raíces de barrio” es mi obra pensada para el festival CALLE, donde las hojas y ramas verdes se extienden sobre un fondo abstracto de colores eléctricos, como una planta que invade las fachadas de Lavapiés.
Las formas curvas y los planos superpuestos evocan el ritmo del barrio: sus cuestas, sus plazas, los escaparates y neones que cambian según avanza el día, igual que lo hace la luz sobre las paredes.
Cada capa de color representa una historia distinta, un idioma, una memoria o una tradición que llega a este barrio multicultural, donde conviven decenas de nacionalidades y formas de vida en muy pocas calles.
Las hojas verdes se cruzan por encima de todo, como raíces que se agarran a los pequeños comercios, a los bares de siempre y a los proyectos vecinales que sostienen la vida de Lavapiés.
La obra imagina la calle como un organismo vivo: cuanto más se mezclan las raíces, más fuerte crece el barrio y más color devuelve a quienes lo caminan cada día.